Qué es la estimulación temprana

Desde FarmaTopVentas, farmacia online situada en Valencia, queremos hablaros sobre la estimulación temprana de los niños.

Nuestros hijos son como esponjas, sus capacidades tanto físicas como mentales son enormes, por eso, la estimulación temprana es muy importante. Ésta consiste en la realización de actividades concretas con tus hijos para aprovechar al máximo estas capacidades, y ayudarlo en su desarrollo. Con esto conseguimos que nuestro bebé vaya mejorando su autonomía y madurando en su desarrollo cognitivo, motriz e incluso en el lenguaje.

Cada niño lleva un desarrollo distinto, con lo que a cada uno hay que proponerle retos adaptados según sus necesidades y aptitudes. No se trata de compararlos con otros, no debe existir ningún tipo de presión, consiste en estimularlos jugando para mejorar su desarrollo. Así pues, la estimulación temprana debe ser como un juego, un rato divertido para disfrutar con nuestro hijo.

La estimulación temprana es más efectiva de los 0 a los 6 años ya que durante este periodo es cuando se crean más conexiones neuronales.

¿Qué beneficios tiene la estimulación temprana?

¿Cómo puedo estimular a mi hijo?

Háblale, conversa con tu bebé, sin saberlo seguro que ya pones en práctica ejercicios de estimulación temprana. Hablar a tu bebé es algo que haces desde el principio, se ha comprobado que los bebés identifican desde el primer día la voz de su madre, por ello es muy importante hablarles y cantarles. La voz de su madre les sirve de estímulo y les da tranquilidad y serenidad durante su crecimiento, lo que contribuye a su bienestar y a su desarrollo emocional. Se ha demostrado que cuando el bebé escucha la voz de su madre se activan varias regiones cerebrales.

Otra forma fácil de estimular a tu bebé es jugar con él, el juego es fundamental para su desarrollo físico y mental. Jugar es una forma de estimular al niño haciendo que fije su atención, aprenda y se divierta, y al mismo tiempo crea lazos emocionales con su padre o su madre.

Durante sus primeros meses, la mejor forma de captar su atención es a través de la vista, el tacto y el oido. Una buena forma de hacerlo es; mientras esté tumbado, ponle objetos colgando para que intente cogerlos...

Música, escuchar música les relaja, estimula su creatividad y les hace sentir emociones. Así que no olvides tararear canciones mientras estés con ellos, fomentarás su lenguaje y favorecerás que aumente su estado de relajación y bienestar. A medida que vayan creciendo acompaña la música con el baile, con ello estimulamos su equilibrio y mejoraremos su coordinación.

Dibujar, por medio de la expresión artística potenciamos el desarrollo de la psicomotricidad fina de nuestros hijos, y favorecemos su inteligencia. Por medio del  dibujo nuestro hijo desarrolla su imaginación y mejora su expresión emocional en forma  de sentimientos, emociones y sensaciones. A nivel físico el dibujo mejora su destreza manual, lo que a la larga repercutirá incluso en su escritura.

Actividades para niños entre 1-3 años

  1. Léele cuentos, para que tu hijo esté atento léeselos de forma divertida. Usa varias voces, utiliza algún objeto o muñeco... tienes que conseguir que el momento del cuento sea un momento feliz que tu hijo quiera repetir. Aprovecha y busca una temática sobre algo que quieras que aprenda o quieras reforzar.
  2. Muéstrale imágenes y repite el nombre de lo que aparece en ellas, puedes mostrarle figuras de animales, geométricas etc, así reforzarás su memoria y al intentar repetir irá perfeccionando su lenguaje.
  3. A partir de los dos años, puedes empezar a enseñarle a distinguir colores. Empieza poco a poco con dos colores distintos, lo importante no es que sepa nombrarlos sino que los perciba como diferentes. Por ejemplo, coge objetos de dos colores y haz que los separe en dos grupos, poco a poco podrás ir añadiendo más colores, con esto favorecemos su capacidad visual y potenciamos su atención.
  4. Puedes hacer lo mismo con los tamaños, muéstrale objetos y juega con él a ver cual es más grande o más pequeño.
  5. Soplar pompas de jabón. Con este simple juego el niño aprende a coordinar labios, mejillas y flujo de aire con lo que favorecemos la pronunciación lo que mejorará su expresión.
  6. Enséñale las partes del cuerpo. El momento de su aseo es un momento idoneo para esto, nombra cada parte que le secas y le acaricias y repite su nombre.
  7. Habla con tu hijo, cuéntale lo que haces, conversa con él. Además de potenciar su atención le ayudarás a mejorar su afectividad y harás que sea más comunicativo en el futuro.
  8. Enséñale a soplar velas y a beber con pajitas. Con esto, poco a poco potenciamos el desarrollo del lenguaje y potenciamos la correcta pronunciación de distintos sonidos.
  9. Diferenciar sonidos. Juega con él a imitar distintos sonidos como el de diferentes animales, el de una ambulancia, etc. Mejorará su atención, potenciarás su memoria y aprenderá a relacionar conceptos.
  10. Para potenciar su desarrollo motriz juega a chutar una pelota, a abrir y cerrar las piernas, a saltar, bailar...

Cosas importantes que no hay que olvidar

Conclusión

El cerebro de nuestros hijos está en continua maduración. Es bueno estimularlos para potenciar sus capacidades físicas y cognitivas ya que hasta los 6 años su cerebro tiene una gran elasticidad y una gran capacidad de aprender. Pero debemos evitar sobrecargarles y exigirles retos que muchas veces pueden estar fuera de su alcance lo que a la larga les provocaría frustración y estrés.

Debemos intentar que el niño se divierta y se estimule jugando, potenciando así su creatividad e imaginación, en definitiva, juguemos con ellos de esta forma aprenden sin darse cuenta, disfrutando y sobre todo siendo felices.